UCAM Murcia consigue una victoria en Turquía por 14 puntos en la ida de cuartos de final de la BCL frente a Pinar Karsiyaka. Avería del marcador, del reloj de posesión, una hora de descanso, lluvia de objetos o la expulsión de media plantilla, fueron los aspectos con los que tuvo que lidiar el equipo español y que nada tienen que ver con lo deportivo. El partido acabó con un resultado de 65-79 y dos claros perdedores: Pinar Karsiyaka y la FIBA si se mantiene de brazos cruzados ante esta vergüenza.

Sobrevivir. En esa palabra podemos resumir el partido disputado ayer por UCAM Murcia en el Karsiyaka Arena correspondiente a los cuartos de final de la Basketball ICL. A priori, se presentaba como un partido muy difícil en lo deportivo, debido a que el equipo turco tiene jugadores de mucho nivel, como Bryon Allen, David Kennedy, Marko Banic o Jarrod Jones. Lo que no sabían los murcianos, era todo lo que les esperaba en el ámbito extra-deportivo.

Al principio de temporada, la campaña de abonados de UCAM Murcia decía: “Los tercios vuelven a Europa”, y desconozco si en algún momento se imaginaron que el símil se convertiría en realidad. Lo de ayer fue una auténtica batalla del equipo murciano en territorio otomano.

Probablemente, el primer tiempo de UCAM Murcia haya sido, no solo uno de los mejores de esta temporada, sino que probablemente se vio uno de los mejores baloncestos jugados por el equipo en toda su historia, imagen del equipo que llegaba, precisamente, en un duelo histórico. Un espectacular Clevin Hannah, dirigiendo el equipo y anotando tres triples sin fallo, un Ovie Soko que superó físicamente a Jones y a Banic manteniendo el enorme nivel que está mostrando esta temporada, y un Augusto Lima que se disfrazó de Dirk Nowizki con 5/5 en tiros de entre cinco y seis metros, acompañados de una defensa espectacular, un claro dominio del rebote y un movimiento de balón que solo dejaba a los turcos ser meros espectadores del baño que estaban recibiendo, permitían al UCAM Murcia irse al descanso con una ventaja de 19 puntos, 30-49, que de mantenerse en el segundo tiempo, dejaba la eliminatoria muy encarrilada para que los murcianos se metieran en la Final Four. Llegaba el descanso y comenzaba el auténtico show turco. Sin embargo, durante la primera mitad ya había comenzado dicho esperpento con una lluvia de chicles, caramelos, monedas o mecheros sobre el banquillo de UCAM Murcia como si del entierro de la sardina se tratara. A pesar de todo, no sería nada comparado con lo que les esperaba.

Tras los 15 minutos de descanso, llegó el primer problema al Karsiyaka Arena: el marcador no funcionaba. Casualidades de la vida, con un UCAM Murcia enchufadísimo y un Pinar Karsiyaka viéndolas venir, el luminoso dejó de funcionar. El reglamento dicta que hay un tiempo de 45 minutos para poder arreglarlo antes de que se reanudase el partido con un marcador manual. Y, cómo no, pasaron los 45 minutos y tras una hora en total de descanso, 15 minutos de descanso más 45 de “arreglo”, tendrían que poner un marcador manual como el que vemos en la imagen inferior, en el que además, en un principio no funcionaba el tiempo:

Marcador manual improvisado en el Karsiyaka Arena. Fuente: @josempuertas

 

De esta manera, se regresaba al partido de la vergüenza: sin marcador, sin posesiones, con el speaker del partido diciendo por megafonía cuándo quedaban 15, 10 y 5 segundos de posesión, sin bocina de posesión, y con los jugadores de ambos equipos una hora parados, con el ritmo de partido totalmente perdido. Quien quisiera ser malpensado dentro de la afición murciana, creo que tenía todos los motivos para serlo.

En el tercer cuarto, el equipo turco intentó volver a meterse en el partido a base de triples, llegando a reducir su desventaja a nueve puntos, pero los tercios murcianos, liderados por un Ibón Navarro que tras el partido de ayer bien merece un monumento en el Palacio de los Deportes, no se rendirían y conseguirían mantener una ventaja de 12 puntos al final del cuarto, con 51-63. El partido estaba siendo un auténtico caos.

Fue en el último cuarto se complicó la situación aún más si cabía. A falta de cuatro minutos para acabar el partido, Oleson cometió una falta sobre Kennedy y este chocó fortuitamente con un Sadiel Rojas, al que los árbitros, que se mostraron claramente superados por la situación durante todo el partido, pitarían falta antideportiva. La cosa no quedaría aquí, pues el jugador dominicano, tras pasar por la banda, fue empujado por los aficionados del equipo turco de una forma lamentable y empezaron a arrojar a la pista mecheros, monedas, e incluso una bota militar. En este momento, Clevin Hannah y Ovie Soko, de una forma lógica, entraron desde el banco a defender a su compañero que se encaraba con los energúmenos allí presentes.  Los árbitros pararon de nuevo el encuentro y en lugar de suspenderlo, que es lo que deberían haber hecho bastante antes de dar lugar a todo esto, pitaron técnica a Rojas y expulsaron a Soko y Hannah por entrar al terreno de juego. Aún no se ha dado explicación a por qué otros jugadores de UCAM Murcia también abandonaron el encuentro, pero tras este momento, los pimentoneros pasarían a jugar con tan solo seis jugadores disponibles los últimos minutos de encuentro: Charlon Kloof, Brad Oleson, Álex Urtasun, Marcos Delía y Augusto Lima, en pista, y únicamente Vítor Benite en el banquillo. La situación era tétrica. En el siguiente vídeo de @Aaron_Morales_ vemos la situación:

Bota militar lanzada sobre la cancha de Pinar Karsiyaka. Vía KiaEnZona.

 

Se reanudaría el partido con tiros libres de Scott Wood, el frío ex-jugador de UCAM Murcia que ayer demostró una ambición que no le vi durante toda su etapa en el club pimentonero. Poco después, Augusto Lima sería eliminado por faltas y Murcia acabaría jugando con cinco jugadores justos el partido. Finalmente, en una jugada rápida, sería Álex Urtasun el que anotaría un triplazo sobre la bocina (imaginaria) para poner un +14 épico en el marcador, 65-79. UCAM Murcia consiguió luchar contra los elementos y llevarse un partido infernal, en el que deportivamente, dio un auténtico repaso a un equipo con jugadores de nivel altísimo.

Tras el partido, el Director General de UCAM Murcia, Alejandro Gómez, declaró: “FIBA tiene que pensar muy seriamente en estos acontecimientos. No se puede volver a tiempos del pasado y para una competición que acaba de nacer cosas como las de hoy, si no las corrigen y no toman medidas, no le hacen ningún bien. Todas las decisiones que se han tomado hoy han beneficiado al infractor. Jugar con posesión cantada les ha favorecido y cuando agreden a nuestros jugadores y lanzan objetos porque no hay seguridad. Lamentable todo lo ocurrido”.

En mi opinión, las palabras de Alejandro Gómez son totalmente acertadas. Si la FIBA realmente quiere con esta Basketball ICL crear una competición europea al nivel de la Euroliga, no debería permitir este vergonzoso espectáculo. El Pinar Karsiyaka debería ser inmediatamente eliminado de la competición, sin dar lugar a la disputa de la vuelta en el Palacio de los Deportes de Murcia, además de sufrir una multa económica. La integridad de los miembros del club pimentonero se encontró en peligro durante absolutamente todo el partido. El partido llego a durar ¡3 horas!. Lo nunca visto.

Aquí el tweet de Álex Urtasun tras el partido en el que les propusieron “otras modalidades de ocio y diversión”:

En este momento, hago llamamiento a la afición del UCAM Murcia para el partido del miércoles que viene. Únicamente quedan 40 minutos para conseguir el billete para la Final Four, y ante la pasividad que seguro que muestra la FIBA, toca hacer del Palacio de los Deportes una auténtica caldera y, como dice Ibón Navarro, “no vayamos al teatro y que seamos un poco ‘turcos'”.

Este triunfo lo merecen jugadores, cuerpo técnico y unos aficionados que nos merecemos disfrutar, a pesar de quien nos amenace con llevar el equipo a Madrid, Karsiyaka o a dónde sea. Que a nadie se le olvide de dónde venimos y lo que tenemos que defender. Ya os lo dice el “murciano” Sadiel Rojas: