Un imperial Real Madrid lanzado por el gran momento que atraviesan todos sus jugadores, pasó por encima de un Panathinaikos que se vio superado durante todo el encuentro y, hasta el tramo final, no logró dar sensaciones de llevarse el partido totalmente controlado por los locales. 

En la noche de ayer, el Madrid de Pablo Laso firmó uno de sus mejores cuartos de la temporada, derrochando un juego mágico que incluso parecía fácil, machacando a Panathinaikos en todos los aspectos del encuentro. Los griegos estuvieron desesperados durante todo el encuentro ya que ni su entrenador, Xavi Pascual, ni ellos lograban dar con la clave para engancharse al partido. Desde el primer momento, los locales se mostraron más enchufados, con una defensa muy intensa, sin darle opciones a Panathinaikos de atacar cómodamente y mostrando esa garra que caracteriza a este Real Madrid.

El conjunto visitante, por su parte, intentó llevarse el partido a su terreno, con interrupciones para frenar el gran juego que estaba desplegando el Madrid y forzando situaciones de robo para lanzar rápidas transiciones. Calathes y James volvían a ser los más destacados de su equipo en este primer tramo, pero en defensa ninguno de los griegos estuvo acertado.

El Madrid intentaba abrir el juego desde la línea de tres con Doncic asistiendo pases de fantasía, pero el esloveno tampoco lograba anotar con la comodidad que le corresponde. Pablo Laso lo sustituyó a pocos segundos del final, dando entrada a Llull quien con tan sólo una jugada dio muestras de que ha vuelto para ayudar y hacer vibrar al WiZink Center con sus mandarinas. Un gorro de Taylor daba por concluido el final del primer cuarto (19-14).

Con Llull en pista, el Madrid firmó, en el segundo tramo de partido, uno de sus mejores cuartos de la temporada desplegando una impecable circulación de balón, creando jugadas fructíferas y anotando con facilidad. Con una intensa presión defensiva sobre Calathes y James, el Madrid logró desconectar a las dos estrellas de los griegos y arrolló a Panathinaikos. En determinados momentos el conjunto de Xavi Pascual apretaba, mejoraba en defensa y con James como protagonista, intentaba acercarse en el marcador. Pero apareció el Llull que estábamos acostumbrados a ver y con dos triples imperiales, echó abajo el WiZink Center. El Madrid se hacía dueño del partido, Llull capitaneaba el equipo, Carroll era un puñal en los costados y Felipe Reyes reinaba en la pintura. Sólo un par de magníficas actuaciones de Payne evitaron el destrozo total del Madrid que firmó 15/16 en tiros de dos puntos (51-35).

Fuente de imagen: Web Oficial Real Madrid

Tras el parón, Doncic se apuntó a la fiesta y todo lo que no le entró durante la primera parte, le entró en la segunda. El esloveno anotó tres triples seguidos tras sus típicos uno contra uno y junto a un Carroll muy luchador, colocaron al Madrid con la máxima ventaja del partido (+22) que parecía dejar la eliminatoria ya sentenciada.

Sin embargo, Panathinaikos no tiró la toalla y resurgió anotando cuatro triples seguidos y sacando jugadas de 2+1, logrando reaccionar y reanimar en pequeña medida a sus jugadores. El PAO empezaba a venirse arriba, pero Thompkins con cinco puntos seguidos y Llull con una de sus típicas mandarinas, volvieron a alejar al Madrid en el marcador. Restando protagonismo a las reacciones de los visitantes, el Madrid se hizo dueño del partido, controlando los tiempos y sin precipitaciones (78-60).

La calma no le duró mucho a los locales, ya que tras tres primeros cuartos escandalosamente buenos, el último rozó el desastre y la remontada de PAO. Los de Pablo Laso entraron más relajados de lo normal, tal vez por la ventaja en el marcador, Panathinaikos quiso aprovecharlo para engancharse el encuentro y lo hizo.

Calathes, siendo el más destacado de los griegos, tiró de galones y repartió asistencias de todos los colores, metiendo a su equipo en el partido. En cinco minutos de juego el Madrid sólo había logrado anotar dos puntos y desde el tiro libre.

Poco a poco, los locales perdieron intensidad y los griegos se mostraron más agresivos y defendiendo mejor. Pero, una vez más, volvió a aparecer Llull que intentaba darle serenidad al juego del Madrid para repartir juego. Singleton y Calathes pusieron a los griegos a 3, pero Rudy con un robo clave en defensa y Doncic con un triple sobre la bocina, dieron la victoria merecida al Real Madrid.

89 – Real Madrid (19+32+27+11): Causeur (1), Doncic (17), Ayón (12), Thompkins (9), Taylor (6) -equipo inicial-, Randolph (4), Rudy (5), Carroll (10), Llull (11), Reyes (12) y Tavares (2).

82 – Panathinaikos (14+21+25+22): Singleton (21), Rivers, James (18), Vougioukas (1), Calathes (18) -equipo inicial-, Antetokounmpo (2), Gist (2), Payne (4), Pappas (6), Denmon, Gabriel y Lojeski (10).

Árbitros: Sreten Radovic (CRO), Fernando Rocha (POR) y Olegs Latisevs (LAT). Pappas fue eliminado por cinco personales (min.40).

Incidencias: Cuarto partido de la eliminatoria de cuartos de final de la Euroliga disputado en el WiZink Center ante 12.557 espectadores.