Real Madrid tuvo que sudar hasta el último segundo literalmente para llevarse la victoria ante un correoso Tecnyconta Zaragoza. El transcurso del partido fue de un marcador muy igualado y de anotación muy alta. Los de Porfi Fisac supieron aguantaron el difícil pulso ofensivo a los locales y acabaron con la miel en los labios. Anthony Randolph de palmeo tras un fallo de Sergio Llull decidía y proclamaba el 98-96 final.

Poco que decir del primer cuarto, que acabó 31-31. Ritmo ofensivo enorme y acierto infalible por parte de ambos equipos, aunque si bien las defensas no fueron las mejores. Por parte de los locales destacaron Causeur, muy acertado desde la línea de 3 y Ayón, aprovechando las segundas oprtunidades desde debajo del aro. En el equipo rojillo fueron los “3” los que llevaban el peso ofensivo. Primero Stan Okoye, que venía de hacer 29 puntos en la jornada anterior, y cuando fue sustituido a razón de las faltas cogió el testigo el canterano del Real Madrid Jonathan Barreiro, que se crecía ante el equipo que lo vió progresar como jugador. 

En el segundo cuarto a pesar de que Trey Thompkins entraba enchufado al partido, el acierto de Berhanemeskel y la lucha de Radovic bajo los tableros que aprovechaba los rebotes ofensivos hicieron despegarse a los maños a casi 10 puntos (39-48, min. 16). Pablo Laso pedía tiempo muerto para enmendar la situación. Y vaya que si sirvió, un 9-2 de parcial con Randolph como principal artífice (metió 7 de esos 9), volvía a igualar la contienda (48-48, min. 18). Poco más se movió el marcador antes del descanso: 53-52. 

Tras el paso por vestuarios el Real Madrid quiso empezar a mandar en el electrónico. De hecho se mantuvo por delante durante todo el tercer cuarto. Lo que no consiguió es distanciarse, pues cada vez que se iban a 4-5 puntos, Tecnyconta Zaragoza subía una marcha y volvía a igualar el encuentro. Al buen hacer de Llull y Ayón le contrarrestaba un Seibutis imperial. La igualdad se mantenía a final del tercer cuarto: 76-74. 

Transcurría el último periodo y ninguno de los dos equipos se despegaba en el marcador. Todo pintaba a que iba a haber final de infarto, y así fue. El dominio de Okoye y el impoluto tiro de media distancia de Fran Vázquez devolvían el dominio a los aragoneses desde el segundo cuarto, y ponía en apuros al conjunto merengue (85-89, min. 36). Pero de nuevo el Real Madrid volvía a igualar por medio de Ayón y Yusta (89-89). Además de igualdad había espectáculo: Randolph hacía un mate nivel NBA y Seibutis con dos encima metía un triplazo que servía para poner el marcador 94-94 a falta de 35 segundos, que iban a ser no aptos para cardíacos. 

Llull apuró la posesión y anotó una bandeja, pero le quedó tiempo a Okoye para recorrerse el campo y volver a igualar (96-96). Quedaban 10 segundos, la posesión era del Madrid. Llull se la volvía a jugar, parecía que el balón no entraba pero ahí estaba Randolph para palmearla sobre la bocina y convertirse en el héroe del partido. El Real Madrid se había llevado la victoria en un partido apoteósico (98-96). 

98 – Real Madrid (31+22+23+22): Causeur (14), Reyes (8), Ayón (20), Llull (18) y Deck (1) -equipo inicial-, Randolph (14), Rudy (4), Yusta (6), Prepelic (3) y Thompkins (10).

96 – Tecnyconta Zaragoza (31+21+22+22): Martín (12), McCalebb (6), Okoye (18), Seibutis (19) y Vázquez (12) -equipo inicial-, Justiz (3), Barreiro (8), Berhanemeskel (9), Radovic (6) y Alocén (3).

Árbitros: José A. Martín, Juan de Dios Oyón e Yyan González. Sin eliminados.

Incidencias: Partido correspondiente a la decimosexta jornada de la Liga Endesa disputado en el Palacio de Deportes (WiZink Center) de Madrid ante 8.277 espectadores. 

Real Madrid suma su decimocuarta victoria y sigue en persecución del líder, FC Barcelona Lassa, con 16. En la última jornada de la primera vuelta visitará lo que será probablemente la caldera del Nou Congost. Los catalanes certificarían su clasificación a la Copa en casi de victoria.

Por su parte, Tecnyconta Zaragoza se queda con balance de 8-8 y, salvo una parábola remotísima sin opciones de Copa. Si bien seguirá luchando por manenerse en la zona noble ante a priori un rival directo, Andorra, en la próxima jornada en el Príncipe Felipe.

Los horarios de ambos partidos están pendientes de confirmación ya que la lucha por la Copa será en horario unificado.